El que puede cambiarlo todo

Cuando pensamos en la figura de líder, quizás se nos venga a la cabeza la imagen de un tipo de traje, con pintas de tener las cosas clarísimas y un nivel alto de autoridad. O la del típico hombre que ha triunfado en los negocios y ahora su historia sale en libros sobre cómo tener éxito en la vida, como la historia de Netflix o la de Google.

O por el contrario, quizás se nos venga la foto de Nelson Mandela dando un speech ante miles de personas. O quién sabe, tal vez la de Angela Merkel al frente del gobierno.

Existen tantas definiciones de liderazgo (casi) como personas han intentado definirlo

Hay muchas definiciones de liderazgo. Y por supuesto, muchos tipos de líderes. Esto se debe a que el liderazgo es un fenómeno muy condicionado por factores culturales, políticos, religiosos, sociales y como no, psicológicos.

Hace años, unos 50 años, si preguntamos a alguien del contexto occidental que es para ellos un líder seguramente nos responderían o definirían a una figura más cercana a un jefe, que a un líder.

Una figura probablemente masculina, con mucha autoridad, un estilo de comunicación bastante agresivo y muy centrado en los resultados.

En cambio, si esa misma pregunta la hiciéramos en un país Oriental, imaginemos la India por ejemplo, seguramente la respuesta sería bastante diferente.

¿De qué estilos hablamos entonces cuando hablamos de estilos de liderazgo?

Goleman y sus seis estilos

Uno de los autores más conocidos a nivel mundial en el ámbito del liderazgo es Goleman.

En su clasificación, Goleman habla de estos 6 estilos de liderazgo:

  • Coercitivo o autoritario: basado en la verticalidad, la autoridad y el estar por encima de los empleados.
  • Visionario: son los líderes que llevan la motivación a otro nivel, siendo esta el principal pegamento hacia los empleados.
  • Afiliativo: se basa en crear lazos entre los miembros del equipo ya que considera la cohesión grupal y la pertenencia como conceptos claves del éxito.
  • Democrático: se basa en tener en cuenta la opinión y necesidades de los demás.
  • Timonel: literalmente, es el timón que marca el rumbo. Es una figura bastante protagonista y no se centra en las necesidades de los demás, sino más bien en seguir una ruta previamente diseñada.
  • Coach: al igual que un coach, este líder potencia la parte buena y minimiza los defectos. Hace mucho hincapié en formar a los trabajadores y ayudarles a mejorar personalmente.

El liderazgo transformacional

Antes, mucho antes de esta clasificación de Goleman ya se hablaba de un estilo de liderazgo que podía ejercer mucho poder en las organizaciones: el liderazgo transformacional.

Como su nombre indica, el liderazgo transformacional genera cambios, transforma la estructura y la experiencia de la organización desde la base.

Este concepto comienza más o menos en el 1973, de la mano de James V. Downton, un sociólogo famoso por sus investigaciones sobre liderazgo. Años después, esta definición se amplió hacia conceptos que ponen el énfasis en las características personales del líder, su proyección y habilidades tanto inter como intra personales para generar cambios. Pero, ¿en qué se diferencia de estilos de ldierazgo como el motivacional o el timonel, de Goleman?

El ABC de los líderes transformacionales

  • Una de sus bases es la de hacer realidad nuevas ideas y posibilidades. Básicamente, materializar y darle forma a proyectos y conceptos en relación a la organización que todavía no tienen su parcela en el mundo real
  • Pone su foco en la manera de hacer las cosas y en como se gestan los cambios. Para ello, entrena y tutoriza a los empleados. Los capacita para tomar decisiones y trabajar de manera autónoma.
  • Un líder transformacional tiene muy claro sus valores nucleares: la autenticidad, la cooperación y una comunicación abierta y asertiva
  • Sabe muy bien la importancia de la cultura de la organización por lo que fomenta que dentro de la cultura organizativa, se genere interés y cohesión por los objetivos y entre los equipos. Esto se consigue no dejando de lado los valores y las prioridades del grupo
  • Al igual que un líder coach, trata de generar motivación y facilitar el desarrollo de todo lo positivo de las personas, ayudando también a mejorar las dificultades.

Hablamos de beneficios

Como os podéis imaginar, el liderazgo transformacional es una herramienta ideal para trabajar un montón de cosas en la organización. Además, lleva intrínsecamente ligadas una serie de consecuencias positivas de su implementación

  • Afecta de manera nuclear a la cultura de la organización, teniendo la capacidad de hacerla mutar. Así, genera cambios en lo que significa no sólo el trabajo que se lleva a cabo en la organización sino también cuáles son sus valores y por lo tanto, su identidad
  • Está muy ligado a la satisfacción ya que no solo genera motivación y por lo tanto, engagement, sino también mejora factores tan importantes como el clima laboral, la eficacia percibida por los empleados o el refuerzo y cultura del feedback.
  • Es un as en la manga de las organizaciones para estar preparadas para todos los cambios. La era digital, el teletrabajo, la globalización…todo son nuevos retos para los que necesitamos una figura que nos guíe y el liderazgo transformacional tiene todas las papeletas para ser ese faro
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